miércoles, 29 de octubre de 2014

La importancia de la experiencia

El aprendizaje nace en un alto porcentaje de nuestras experiencias, y sobre todo de nuestra reelaboración, reestructuración, y reflexión sobre estas. El niño se relaciona con el medio y con los elementos que lo conforman para comprender el mundo que les rodea.

Como maestros debemos crear experiencias enriquecedoras e interesantes para que los niños aprendan de manera significativa, tanto en el aula como fuera de esta. Los maestros tenemos el papel de guías en este aspecto, porque es totalmente necesario que los niños sean los principales protagonistas de su acción sobre el entorno.

Las actividades experimentales suponen un elemento muy motivador para los niños, además de acercarles más al conocimiento del mundo. Estas actividades deben estar acompañadas siempre de un comportamiento reflexivo e investigativo, que el profesor tendrá que fomentar en el alumnado.

La investigación supone introducirnos en un mundo nuevo, en el que cada aspecto que encontramos es información que podemos aprovechar. Si echamos un vistazo al currículum, encontramos que los contenidos y la metodología se basan en las experiencias, lo único que no especifica es que tipo de experiencias. Las experiencias en el campo de la ciencia otorgan saberes bastante concretos y de campos muy específicos, pero que no deberían quedarse en meros hechos aislados. Estos deben utilizarse como medios para comprender acciones mucho más generales, cosas mucho más amplias y elaboradas, cosas que no tendrían ningún sentido sin esa experiencia concreta y básica.


La gravedad no es nada más que una manzana que cayó de un árbol.

domingo, 12 de octubre de 2014

Mi formación en las ciencias

En mi formación en el área de las ciencias creo necesarios algunos aspectos, tales como: el conocimiento de conceptos básicos de física y química, sin los cuales no podría entender muchos de los experimentos o trabajos que se realizarían en el aula. De esta forma, otro de los aspectos interesantes a explorar es el del conocimiento de la ciencia en su estado natural, conocer procesos y elementos que aparezcan en la naturaleza de forma natural y que nos ayude a dar ejemplos a los niños.
Otro aspecto a tratar debería ser los pros y los contras de las ciencias, no dar solo una visión positiva y esperanzadora sin saber (tal y como dice el cuento del elefante) que existen riesgos y peligros en su uso. Así pues, deberíamos desarrollar en los niños un pensamiento crítico y lógico, que les permita discernir entre lo válido y lo menos válido.
Es necesario que aprendamos a evaluar a los niños y niñas de una forma adecuada a las ciencias, y por supuesto siempre basada en el ensayo y error, nunca penalizando los fallos, porque si algo es cierto, es que el conocimiento, sobre todo el científico, se crea gracias a la experiencia. Por lo tanto, creo necesario el aprender a sacar las ideas previas de estas y estos, para poder saber desde que nivel podemos empezar a trabajar con la clase.
Debemos aprender también a partir de sus intereses y sus experiencias más cercanas, porque de esta forma estos se verán muchos más involucrados en cualquier trabajo de clase y estarán mucho más motivados en la realización de estos, a la vez que desarrollará en ellos ese interés del que se habla en la historia del elefante. Un factor que creo fundamental es que las historias o la información que contemos a nuestras/os alumnos y alumnas, debe ser verídica, nada de historias como la de que un pájaro trae a los niños en una bolsa. Siempre intentar transmitir los conocimientos tal y como son, nada de cambiar aspectos importantes porque creamos que no son lo suficientemente grandes, siempre y cuando adaptemos los contenidos de manera lógica a su edad.

Me encantaría poder aprender todos estos aspectos de los que he ido hablando en esta reflexión, porque es necesario que un profesor conozca su mundo para poder enseñárselo a sus alumnos.